Joe Crepúsculo comienza esta semana en Barcelona la gira de presentación de 10,  su décimo disco y su primer recopilatorio en el que repasa los diez años de  su carrera.
7 NOVIEMBRE
Sidecar, Barcelon

ENTRADAS AGOTADAS

9 NOVIEMBRE
Sidecar, Barcelona

ENTRADAS AGOTADAS

17 NOVIEMBRE
Ochoymedio, Madrid
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www.eventbrite.com

24 NOVIEMBRE
Horteralia, Cácere
entradas:
www.hortelaria.com

10 puntos sobre 10 por Luis Troquel

1 – Grandes éxitos. Con nota. 19 sobre 10, casi que deberíamos decir. Cada una de las 19 canciones que esta recopilación contiene es grande y a la vez éxito. ¿Cómo sino podrían definirse piezas que tanto significan para su público? Fieles seguidores que las han convertido en enfebrecidos himnos propios, que las corean dejándose el aliento y hacen honor a títulos como ‘Leyenda’ o ‘La canción de tu vida’.

2 – El crack de 2008. Joe Crepúsculo debutó el solitario justo el año en que el mundo embarrancaba, mientras la caída de Lehman Brothers iniciaba un desastre que aún colea. Meses antes de la efeméride debutaba de tapadillo con ‘Escuela de zebras’ y, solo semanas después, asombraba en la escena más cool con otro disco: ‘Supercrepus’. Por cierto, concluyendo ese mismo año se estrenaría la primera película de la saga ‘Crepúsculo’.

3 – 10 años, 10 discos. ‘Supercrepus’ iba aún de boca en boca cuando al año siguiente publicaba su tercer disco ‘Chill Out’; al que seguirían ‘Nuevo ritmo (2011), ‘El caldero’ (2012), ‘Baile de magos’ (2013), ‘Nuevos misterios’ (2015), ‘Disco duro’ (2017), ‘Las Nanas’ (grabado en 2009 y publicado en 2017) y el recopilatorio ‘Diez’ (2018). Con mucho de lo mejor, amplia información de cada uno en el libreto y dos temas no incluidos en ninguno: ‘Todo lo bello es gratis’ (colaboración entre palmas flamencas a dúo con el genial Tomasito) y la inédita ‘Quizá’.

4 – ‘Quizá’ sí, quizá también. Haciendo gala desde el mismo título de su imprevisible impronta y con evocación cañí, la nueva canción ‘Quizá’ supone un paso de gigante en el terreno vocal. Año a año, disco a disco, Crepus ha ido ganando enteros como cantante, pero su voz luce ahora con más cuerpo y matices que nunca. Reinventándose en clave de electrocrooner castizo.

5 – De otro planeta. No es un pájaro, no es un avión… Es Supercrepus. Como venido de otro planeta, a 10 mil kilómetros luz, y transformando su resplandeciente talento en todo un superpoder. No es indie ni tampoco mainstream. No es uno más de ninguna corriente. No se le puede etiquetar en ningún género más que el suyo propio; aunque toque todo tipo de teclas….

6 – Diez o más estilos. Todavía más, seguro. Juega con los géneros musicales como si de una ‘Baraja de cuchillos’ se tratara: electropop, rock, trap, house, cumbia, rumba gitana, samba, hardtechno, country, postpunk, EDM low-fi, música urbana… Pero siempre sonando más a él mismo que a ninguna otra cosa. Entre el atemporal clasicismo melódico y la más inquieta experimentación.

7 – Arte itinerante. Joël Iriarte Parra nació y creció en Sant Joan Despí, pocos kilómetros al sur de Barcelona. En el Baix Llobregat: cuna también de Estopa, Rosalía, OBK, La Banda Trapera del Río, La Estrella de David (con quién formó el dúo Junco y Diamante) o Tarántula (de quienes era teclista). Pero desde que se transformó en Joe Crepúsculo ha ido cambiando de residencia: del centro barcelonés a Palma de Mallorca y Madrid.

8 – Ingente producción. Cuando se cumplen años de tal o cual cosa solemos pensar: ¿tanto tiempo ha pasado ya? En su caso es al revés. Tan ingente y plena de sorpresas es su obra que parece abarcar mucho más que una década. Compositor y productor incesante, al que la inspiración pareciera llegarle respirando; con un sinfín de pegadizos estribillos sobre ritmos y sonidos tan arqueológicos como futuristas.

9 – Alma, corazón y cerebro. Intentar clasificar sus letras sería aún más complicado que la música. Made in Crepus. Inequívocamente suyas. En la que la más genuina emotividad convive con la ironía e incluso la seriedad conceptual. Que por algo es Licenciado en Filosofía. Pura confluencia de instinto, sentimiento y pensamiento. Adrenalina, lágrimas y materia gris. Trivial y trascendental. Mitológico y cotidiano.

10 – Decálogo directo. Si tuviésemos que reglar su directo en diez sagrados mandamientos, todos también se resumirían en uno: quemar las naves y actuar cada noche como si fuera la última. Con esa estampa que tiene tanto de suburbial teddy boy como de gurú dance de Ibiza; donde podría presidir perfectamente un templo alternativo. Icono impar donde los haya. Carismático trovador techno que convierte sus conciertos en verbenas de encendidos sentimientos, enloquecidas celebraciones.