Lero viene de Monterrubio de la Serena, un pueblo pequeño de apenas 2000 habitantes situado al sur de Badajoz. Hace 6 años que se mudó a Madrid para hacerse un hueco a su manera.
Las suyas son canciones feliztristes: de esas que te abrazan por dentro mientras te dejan una sonrisa en la cara, que acarician a tu niño interior y le susurran que aún no tiene por qué haber llegado su momento, que está bien no tenerlo claro.
Esa forma de mirar el mundo, con ternura y desengaño a la vez, es también lo que define su sonido. Un letrista que se mueve entre géneros sin pedir permiso: demasiado indie para los del urbano, demasiado urbano para los del indie. O quizás, simplemente rural, si uno se fía de sus raíces. Con un sonido muy cercano a artistas de su generación como Hens, Walls o Barry B e influencias de todo tipo, con letras muy influenciadas por la escuela de rap alicantino de Santiuve, Jaloner o Hoke, los zaragozanos Sharif y Mxrgxn o Vito… Hasta sonidos más pop como Phoebe Bridgers o EDEN, artistas como Jorge Drexler, su heredero más cercano pablopablo, guitarricadelafuente, Juancho Marqués o Carlos Ares.
Antes pensaba que la vida se llevaba un poco de ilusión cada 18 de octubre y que llegaría a los 28 (fin del mundo) totalmente vacío. Antes me daba vértigo crecer, no poder seguir el ritmo de Ciudad Velocidad, no estar donde creía que ya debería estar. Me daba miedo no poder cambiar las cosas, ni siquiera cambiar yo.
Entonces emprendí la mayor de mis aventuras: empezó mi búsqueda de “la ilusión”, una ilusión que en el fondo siempre pensé que volvería. Supongo que siempre fui un iluso.
No os puedo decir si la ilusión realmente volvió, pero sí os puedo decir dónde, cómo y cuándo podéis buscarla.
La ilusión está en una montaña de color rubio, en una playa de Portugal, en la azotea de un hotel, en Navidad, en unos ojos con vistas al mar y en una suite francesa.
Tienes varias opciones: contar mississippis o convertirte en gato, pero, sobre todas las cosas, tienes que cantar todas las noches antes de dormir: “Volverá, volverá, la ilusión me volverá”.
La ilusión puede aparecer un lunes al sol o un domingo nublado, por eso hay que estar siempre preparado. Y lo más importante: que, si no vuelve hoy, volverá Mañana.
¿Volverá la ilusión que teníamos cuando éramos niños? Entre rasgueos de guitarra, pistas de batería y una voz que a veces rapea y otras canta, Lero nos lleva a su montaña: un reino formado por canciones de casi todos los géneros imaginables, ciudades pequeñas y pueblos gigantes, gobernado por un rey que, con sus canciones, conseguirá parar el tiempo. Un concierto, un recuerdo, un lugar donde querrás quedarte a vivir.
17 de abril — Madrid — Sala Vesta
2 de mayo — Gran Canaria — Sala Faro
22 de mayo — Toledo — Sala Pícaro
23 de mayo — Ciudad Real — Sala Nice
29 de mayo — Murcia — Sala Revolver
30 de mayo — Almería — Sala Clasijazz
Contratación: contratación@elvolcanmusica.com


